Ladrar contra la consulta.

Desde que se aprobó el día 28 de mayo en el Consejo del Gobierno Vasco proponer al Parlamento una ley para consultar al pueblo vasco, se ha puesto de moda atacar con incesantes y continuos ladridos.
"Aventura que no tiene recorrido", "un camino hacia la nada", ""un desproposito", "es dividir y enfrentar a la sociedad vasca", "es perturbar la convivencia", "es una obsesión personal del Lehendakari", "es una táctica electoral", "es dejar la iniciativa política en manos de ETA", es ilegal e inconstitucional", etc.etc.
Son ladridos que provienen de aquellos a quiénes no les gusta que se consulte a los pueblos, que les molesta el no de los irlandeses, aquellos que abroncan a un represaliado del franquismo por exhibir la bandera republicana, esos que se abstienen en la votación para decidir las 65 horas semanales de jornada en la U.E., los que apoyan las directivas europeas contra los inmigrantes; son los que prefieren acuerdos secretos y sin implicación ciudadana sobre el futuro de Euskadi. Y con esos ladridos tratan de crear confusión, desconcierto, miedo...
Se trata de un gran movimiento reaccionario ante una simple medida de ejercicio estrictamente demócratico. Sí, porque no se trata de una medida nacionalista, ni las preguntas son para la independencia (que también sería legítimo), se trata sencillamente de una acción para que la sociedad pueda decidir por sí misma, por muchos euskobaropsoes que utilicen.

Meneame
del.icio.us
