El miércoles 15 de julio se hacia publico la existencia de un acuerdo para ampliar la pista del aeropuerto, 150 metros hacia Mendelu y 50 hacia el río.
Acuerdo sólo entre el Ministro de Fomento y la Consejería de Transportes, con el visto bueno del alcalde de Irun (todos del PSOE) que no ha tenido en cuenta a los principales afectados, ni los ayuntamientos de Hondarribia y Hendaya, ni Juntas Generales de Gipuzkoa, y mucho menos a los vecinos de Irun y Hondarrbia que han sido marginados.
Pero con todo, lo más incomprensible es la actitud del alcalde Santano, mostrando una satisfacción muy alejada de la responsabilidad que debe primar en un alcalde de todos, pretendiendo reducir las afecciones sólo al aspecto urbanístico.
Se limita a afirmar que San Miguel-Anaka será posible dandóse por satisfecho, pero omite la necesidad de modificar el Plan Especial porque nueve edificios rebasan las alturas y alrededor de 60 vivinendas deberan ser suprimidas, lo que supone aumentar las cargas urbanísticas ya de por si bastante elevadas, obligando a dedicar mayor cantidad de recursos públicos, y eso en el supuesto de que tuviesen voluntad real de llevar adelante el proyecto de VPO más importante para Irun que se encuentra en espera desde hace más de una década.
Desprecia las afecciones medio ambientales, ya que eésta ampliación obliga a hacer un puente sobre la regata Jaizubia, en un espacio recogido protegido por todas las figuras existentes: humedal de alto valor incluido en la red RAMSAR, Lugar de Interés Comunitario, Red Natura 2000, Plan Especial de Recuperación del Txingudi, etc. ¿Donde está el estudio de impacto medio ambiental del aeropuerto actual que decían los del PSOE de Fomento que se iba a realizar en junio de 2008?.
Olvida que existen iruneses, no solo vecinos de Hondarribia, que residen en zonas cercanas y que veran su calidad de vida afectada como consecuencia del desplazamiento e incremento de la huella acústica.
No considera el posible incremento en la peligrosidad de un aeródromo ya de por sí díficil, por la orografia en que se encuentra rodeado de viviendas, y que requiere pilotos con formación especializada.
Se decide sin estudios sobre los movimientos futuros de pasajeros considerando la línea de TAV, cuando la experiencia nos dice que donde se han abierto estas líneas los clientes en aeropuertos se han visto reducidos en los primeros años entre un 20 y 24 %.
Son muchas las afecciones, y tan graves, que hacen ridiculas las mejoras en operatividad que se pretenden (algunos trubohélices seguiran sin poder completar el pasaje). Ya avisabamos que querían darle la vuelta a la tortilla, como iban cambiando las posiciones iniciales del PSE, contrarias a cualquier ampliación, a otras favorables que pudieran satisfacer determinados demandas de algunas compañías aéreas privadas.
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