Txingudi ingresa en el Consorcio de Residuos.
La incineradora de Txingudi se extingue, desaparece, se esfuma. El periodo de reflexión y estudio que los alcaldes de Txingudi dijeron tomarse sobre el proyecto ha culminado en su abandono definitivo.
La justificación para este cambio de planes no puede ser más ridicula, "se han dado pasos importantes en Gipuzkoa" que permiten abandonar el proyecto propio y sumarse. Tarari que te vi. ¿Dónde están las razones que hasta no hace mucho se utilizaban para justificar el proyecto en Txingudi?. "Debemos ser capaces de solucionar nuestros propios problemas" decían henchidos de soberbia, "no debemos endosarle nuestra mierda a nadie" afirmaban con razón, "les llevamos tres años de delantera a la Diputación y resto de Mancomunidades"decían levantando la barbilla con orgullo.
No hay mejor ayuda para la reflexión que la presión popular. Atrás quedan las numerosas manifestaciones y las alrededor de 13.000 alegaciones presentadas a Medio Ambiente. Como también las descalificaciones permanentes hacia todo lo que se opusiera: acusaciones de mentir a una plataforma de ciudadanos como Txingudi Bizirik, con el buzonéo de folletos a costa del erario público; los rabiosos ataques a la comisión de médicos; las descalificaciones hacia todos los grupos ecologistas; o las acusaciones de falta de rigor al Ararteko.
Han intentado disimularlo, pero estamos ante una clara conquista popular. Sí, han tenido que retroceder. El tiburón que puede observarse en el lado izquierdo de la maqueta, y que ellos mismos dibujaron, se ha tenido que retirar humillado, vencido, dolido, y sobre todo, sin poder dar el bocado de 52 millones de euros que tenía previsto engullir a través de las tasas de basuras durante los próximos treinta años que duraba el préstamo destinado al engendro en Zaldunborda. Aunque no ha sido posible evitar que EKOS se haya embolsado alrededor de 39.000 euros por un inútil Estudio de Impacto Ambiental, ni tampoco los 111.000 a "el listo de los vientos" por un simulado Estudio de Impacto Atmosférico. No, no se ha podido evitar el desembolso de hasta tres millones de euros que han realizado los campeones del "rigor". Ya sabemos que en este país se puede dilapidar el dinero público y no pasa nada.
Pero que nadie se confie. Los "tiburones" no se conforman. Se retiran, pero no renuncian, siguen al acecho, presionando. Estudian otras vías, se agrupan, buscan otros caminos. Que nadie dude que pondrán todos sus esfuerzos para hacer creer que las basuras necesitan megaestructuras, grandes proyectos que les permita morder presupuestos públicos e hipotecar el futuro de todos.
La Mancomunidad de Txingudi, reunida el día 28 de septiembre pasado, decidió por mayoría solicitar la incorporación al Consorcio de Residuos de Gipuzkoa. No renuncian a incinerar, aunque suponga imposición también a alcaldes de sus respectivos partidos, como en Usurbil o Lasarte. No les valen los numerosos estudios que avalan las evidentes afecciones a la salud, como los del profesor de química Paul Connett de la Universidad de St. Lawrence de EE.UU.. Ni tampoco las experiencias de otros tratamientos de residuos, que han sido dados a conocer en el Congreso de GAIA, recientemente celebrado en Hondarribia, y en el que han participado 130 expertos de más de 39 paises. Solo les vale el interés de los "tiburones".

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